miércoles, 29 de abril de 2015

MUCHO MARATON EN ESTE ROCK&ROLL

Cuatro años. Cuatro sin correr un Maratón. No es algo que me haya estado obsesionando, ni mucho menos, pero sí que tenía esa "cosa" en la cabeza de pensar si sería capaz de volver a completar algo más de 42 kms.

Después de perder un poco de peso el pasado Otoño, quizá este era el momento de intentarlo. Al menos había que intentarlo.

Retomé antiguos ficheros perdidos en mi ordenador y repetí el primer Plan de Entrenamiento para Maratón que hice en 2008 (pero algo más exigente en cuanto a los tiempos de entreno).

12 semanas de agradables palizas.... bueno, en realidad 10 semanas, por que se hizo algo largo y llegué a la 11 algo tocado en los gemelos. Eso me obligó a para y replantear los objetivos para el día de la prueba.

Iba fácil a ritmos para mi rápidos (entrenamientos de 12-14 kms por debajo de 5 min/km). Creo que nunca he ido tan rápido y bien. Mi idea original era estar entre 3h30´ y 3h35´ (teniendo claro que el recorrido en Madrid es muy duro).

Pero las dos últimas semanas parado (haciendo algo de bici estática para sudar e intentar guardar un poco de lo ganado estas semanas atrás) me llevaron a ser algo más conservador... el objetivo iba a ser bajar mi mejor marca en Madrid: 3h45´

Con esa idea bajaba a eso de las 8h por la A6 dirección al centro de Madrid. Me había imaginado ese día de sol espectacular con el "skyline" de Madrid al fondo, retándonos a una cita de poder a poder. Siempre luce un sol espectacular. Siempre es el primer día primaveral en Madrid que suele pasar factura a los que corren y viene de entrenar con el frío invernal.

Pero esta vez, a la altura del Casino de Torrelodones lo único que se veía eran un montón de nubes negras sobre Madrid que no dejaban ver ni las gigantescas Torres por las que deberíamos pasar sobre el km6. Pintaba fea la mañana. Muy lejos de lo imaginado (y de lo habitual).

Sin incidencia alguna, llegué a las cercanías de la Pza. Colón y aparqué el coche junto a la sede del PP en la calle Génova (seguro que aquí hay mucha seguridad y no me intentarán "limpiar" el coche). Paseito hasta la salida en Cibeles. Mañana fresca pero agradable para correr. Amenaza clara de lluvia.    

Me cuelo en el cajón 2 (aunque debería salir en el 4) que hay menos gente y un poco de descontrol en el acceso (que aprovecho para irme para dentro).

Momentos de nervios pre-salida. Alguna gotita cae de vez en cuando, pero nada serio.

9h en punto. Comienza la carrera.

Los primeros 5 kms son subiendo todo el Paseo de la Castellana hasta la Pza. Castilla. Así que tranqui y a ver las sensaciones que voy teniendo.

Muchísimos corredores. Hasta el km14 comparten recorrido la Media Maratón y la de 42 kms.

Salgo con los brazos cubiertos con "manguitos" pero antes del km2 me los quito. A pesar de la amenaza de lluvia y del impresionante nublado que cubre Madrid, estamos con 11º y la sensación de frío desaparece al comenzar a correr.

Llego al km5 y su avituallamiento sin novedad. Traguito de agua y miro el cronometro. Ninguna molestia en el gemelo izquierdo y llego en 28:25 (a 5:41 min/km). Despacio pero con buenas sensaciones.

Sigo avanzando por la parte alta de la Castellana y llegamos a las Cuatro Torres. Giramos y volvemos hacia Pza. Castilla para coger Bravo Murillo.

Noto un pinchazo en el gemelo. km7... me da un bajón tremendo. Con todo lo que queda por delante. Empiezo a pensar en que no voy a poder terminar. Que mal rollo me entra. Voy pensando en Moni y las niñas. Hoy estoy completamente solo en esta cita (hay una Gymkana de Matemáticas en El Escorial y Laura va con su cole. Quieren venir después, pero dudo que les de tiempo).

El perfil de Bravo Murillo a favor de los corredores, en ligero descenso, hace que me acelere un poco a pesar de que intento ir respirando y oxigenando bien para ver si las molestias del gemelo no van a más. De momento parece soportable y es como una ligera presión en la zona interior.

Voy mejorando poco a poco en cuanto al ritmo. Ya estoy acercándome al 5:30 de media. Son kilómetros rápidos.

Vaya, ahora me entran ganas de "pi-pí".... todavía por Bravo Murillo. Algunos animando. Un policía en cada una de las calles que salen a ambos lados. ¿Cómo me voy a parar a mear aquí? (me multan fijo).

Ya tengo dos problemas, el gemelo y el "pi-pí". Para no aburrirme.

Llego al km10. No bebo que si no me meo. Ahí delante está la glorieta de Cuatro Caminos y luego giramos para bajar por Raimundo Fernández Villaverde (ahí hay unos jardines y en mi cabeza tienen el cartel de WC).

Dicho y hecho. Fila de corredores al mismo sitio. Creo que íbamos todos con el mismo problema. Y según me aparto de la calzada y me subo a la acera, me encuentro con Kiko Narváez (el ex-jugador del Atleti). Se está subiendo a una especie de escenario de Nissan y le dan un micrófono (supongo que va a animar un poquito a los corredores). Meo y continuo sin esperar a escuchar a Kiko.

A todo esto, del km5 al 10 en poco más de 26 min. Rápido, a pesar del gemelo, pero es que el perfil empujaba a ello. Estoy en 5:28 min/km de media.

Y parece que las molestias no van a más. Así que empiezo a animarme y abandono la idea de irme en el km14 junto a los de la Media Maratón.

Pero como todo no puede ser agradable, comienza a llover. Un poco incómodo pero se puede soportar. La carrera trascurre por Francisco Silvela y más tarde por Serrano. Llega el km14 y nos separamos de los de la Media entre gritos y ánimos de unos a otros. Y yo concentrado en mi gemelo para que no vaya a más.

La lluvia se ha vuelto intermitente. A ratitos y sin mucha fuerza. Aunque antes del km15 cae con algo más de intensidad y al girar en Santa Engracia el viento golpea de cara y siento algo de frío. Escenario al fondo con grupito actuando (algo que se repite a lo largo del recorrido unas cuantas veces y que al menos te hace evadirte de la carrera unos segundos).

Avituallamiento del km15. Trago de agua (hay que hidratarse bien que con un día así la humedad está por encima del 90% y eso se acusará seguro). Del km10 al 15 en 26:31 ( a 5:19). Buen ritmo y sin esfuerzo excesivo. Me animo por que veo que estoy controlando las molestias del gemelo y el ritmo de carrera está ya en 5:25 min/km de media.... empiezo a pensar que el 3h45´está a tiro.

Y llega la parte más chula de recorrido. Nos acercamos al centro (San Bernardo, Gran Vía, Preciados, Pta. Sol, Calle Mayor). Muchísima gente viendo el paso de los corredores. Y el Palacio Real... donde llego bien de fuerzas y saludo hasta a la cámara.



Me estoy acercando a la Media Maratón. Cita con el primer gel que llevo preparado para hoy. Lo saco del bolsillo y me lo voy tomando. La gente llega al avituallamiento y se agolpan. Nos van gritando los voluntarios (gran trabajo durante toda la mañana) que más adelante hay más puestos de agua. Sigo para delante y cuando me quiero dar cuenta me he tomado el gel y me he pasado los puestos del agua. Llevo la boca pastosa y sé que he metido la pata. Tomar esto sin agua me va a ayudar a deshidratarme. Pero que pardillo soy.

Voy por la calle Ferraz y le pido a otro corredor que me dé un traguito de su botella. El hombre, muy amablemente, me cede su botella (menos mal que he dado con uno poco escrupuloso). Doy un trago para quitarme la sensación "pastosa" de la boca y le devuelvo la botella (dándole las gracias y sabiendo que, aunque insuficiente, al menos de algo me ha servido). Nos deseamos suerte mutuamente y prosigo a un ritmo mayor que el suyo.

A todo esto, paso la Media Maratón en 1h52´43´´ (a 5:21 min/km de media). Muy justito para alcanzar el objetivo del 3h45 (debería hacer la segunda mitad más rápida que la primera... pero en ese momento mi cronómetro marcaba 1h51. Se había parado al pararme en el pi-pí. Y voy convencido de que sí puedo hacerlo y que tengo margen ).

Hasta el km25 en la Avda. de Valladolid el perfil es muy favorable. Hay que bajar todo el Parque del Oeste. El ritmo aumenta inevitablemente. Y mis molestias en el gemelo suben exponencialmente.

Estoy cerca del km25 y la Avda. de Valladolid se me hace muy larga. Comienza a llover otra vez. Mucha gente con paraguas en Príncipe Pío. Las molestias del gemelo alcanzan ya la calificación de "notable" así que esto empieza a pintar feo. Llueve con más fuerza y el avituallamiento está justo a la entrada de la Casa de Campo. He llegado al km25 en 2h12´47´´ (estoy en 5:19 min/km de media y, sin saberlo en ese momento, será el punto más alto en cuanto a velocidad de toda la carrera). Avituallamiento con el segundo gel. Ahora sí, acompañado del agua correspondiente. Voy completamente empapado.

Muchos corredores comentan que llega la hora de la verdad. La Casa de Campo tiene mala "fama" entre corredores y todo el mundo sabe que puede pasar factura. 17kms para el final de la carrera y estos 4 primeros transcurren entre el silencio y los ligeros toboganes de la Casa de Campo.

La primera subida hacia el Estanque me ha dejado el gemelo más tocado. Voy pensando en mis piernas. Empiezo a tener molestias en el gemelo derecho también. Me imagino que el ir intentando proteger el izquierdo me está llevando a correr algo raro y estoy forzando el derecho. Pero el oxigeno ya no llega muy bien al cerebro, así que trato de no dar muchas vueltas al tema. Aprieto los dientes y despacho este tramo con sufrimiento pero relativamente bien. Llega la salida de la Casa de Campo. Esa cuesta inolvidable que voy a tener que afrontar por cuarta vez (mi cuarto Maratón de Madrid). Apretar los dientes, mirar al suelo y a tirar para arriba esos 300 metros (más o menos) como buena mente pueda.

Antes de la cuesta hacia la Puerta del Angel se encuentra otro avituallamiento. Tercer gel. Sin novedad.

Estoy fuera de la Casa de Campo. Bajada pronunciada para coger la ribera del Manzanares. Con los gemelos doloridos, bajar me duele tanto como subir. Así que estoy deseando acabar con la Avda. de Portugal .

He pasado el km 30 en 2h41´. El ritmo se ha ralentizado sensiblemente (del km 25 al 30 en 28:15). Mi objetivo era llegar al km30 en 2h40 y afrontar los últimos 12kms con algo más de 1 hora para poder bajar de 3h45´

Y es en este momento en el que me doy cuenta de que, aunque mi reloj marca 2h40, falta ese minutito de la meadita que hay que añadir. Sé que lo tengo chunguísimo para bajar de 3h45´.

Automáticamente surge el mecanismo de autodefensa para no caer en el desánimo y me paro a pensar que llevo casi 3 horas corriendo y que hace 15 días tuve que pararme a los 50 minutos por que no podía ni correr (los consejos y las manos del fiso, Chorry, han dado lugar a estar aquí). Así que me doy ánimos e intento centrarme en acabar lo mejor posible y punto. Disfruta, pienso, disfruta... que en el km7 no pensabas que llegarías hasta aquí.

Empieza a chispear de nuevo. Voy por el Paseo de la Ermita. La lluvia aumenta su ritmo de descarga. Llega un momento que nos está cayendo un buen chaparrón. Hasta este momento no había sido nada tremendamente reseñable, pero ahora se hace notar con fuerza. Llevo una corredora a mi lado. Me comenta: "como cae ahora , ¿no? ". Sólo me sale responderle: "mejor no pensarlo".

Pensarlo no, pero nos estamos poniendo finos. Que manera de caer agua. Habrá sido un minuto o minuto y medio, pero ha sido intenso.

Lega el km32 y cruzo el Manzanares a la altura del Calderón. Voy sufriendo (muy de la zona). Al otro lado del puente lo que me encuentro es el Pº Virgen del Puerto completamente lleno de enormes charcos. Los corredores van avisando para intentar ir sorteándolos. Yo hay alguno que no me da tiempo a reaccionar (las piernas van "tiesas" ya) y me lo como enterito (y no soy el único).

Giro a la derecha y llego a uno de los puntos que se me hace más duro en este Maratón. La subida de la c/ Segovia. Intensa, muy intensa. Y con 34 kms en las piernas. Mucha gente allí viendo el paso de la carrera. La lluvia a aflojado. Un espectador me grita que tire de cuádriceps. Yo voy mirando al suelo y sufriendo como un perro.

Llego al final de la subida y giro a la derecha y, como diría la canción, "ya nada volverá a ser como antes".

Voy muerto. Voy a llegar al km35. Las piernas se han quedado rígidas como palos y me he desfondado completamente. Llevo otro gel en el bolsillo. Me planteo tomármelo en el avituallamiento (aunque ya no sé si servirá para mucho). No tengo nada que perder. Así que lo preparo, y cojo la botellita. El Pº Imperial, como siempre, muy largo. Lo único diferente es que no voy "atizado" por el Sol como otros años. Pero creo que la humedad ha contribuido bastante en mi fatiga muscular (y la anterior cuesta de la calle Segovia que me ha dejado en "off").

3h09´ corriendo y estoy en el km35 (media de 5:25 min/km). No va tan mal la cosa. Quedan poco mas de 7kms. No voy a bajar de 3h45 pero estaré cerca (me intento animar).

El paso por Acacias, Embajadores y la llegada hasta Atocha, como todos los años, se me hace durísimo. Me pasa muchísima gente. Me doy cuenta que voy lentísimo. Pero las piernas no dan para más, y el resto de mi cuerpo tampoco. Voy pensando que me la he pegado contra "el muro". Seguro que sí. No voy bien ni de arriba (pulmones) ni de abajo (piernas). Miro para delante e intento pensar en que son los últimos kilómetros y que toca sufrir.

Atocha llena de gente. Ya no sé si llueve o no. Voy tan fundido que ni me entero. Pº de Recoletos (este final no le he hecho nunca por aquí). Se supone que se cambió el recorrido para hacer más llevadera la segunda mitad del Maratón. Pues esta es mi cara pasado el km37...


Los hay que van más frescos y pueden hasta saludar a la cámara a estas alturas. Muchos van ya andando. Otros, como yo, trotamos a un ritmo entorno a 6 min/km tirando de orgullo para no parar  e intentar acabar lo más dignamente posible.

Paso Neptuno, Cibeles y Colón (miro a la izquierda y veo allí al fondo mi coche... no, no me voy a retirar a falta de 3 kms). Acabo de pasar el km39.

La subida por Goya muy dura a estas alturas.

Giro a la izquierda por Velázquez y nos alejamos del Retiro para llegar al km40. Tiempo de paso 3h39´

Este tramo ha sido el gran lastre. Del km35 al 40 en 30:32. A 6:07 min/km. Un peregrinar auténtico de sufrimiento. Pero la cabeza me ha llevado a continuar.

Voy muy cascado y con sensaciones encontradas.

Lo tengo a tiro. Voy a acabar mi noveno Maratón. Pero no sólo no voy a bajar de 3h45, es que voy a estar por encima de 3h50´. Una lástima con lo bien que estaba dos semanas antes. Pero este parón me ha lastrado mucho. Y la humedad en carrera. Y las molestias en el gemelo desde el km7.

Ahora los gemelos son como dos piedras. No puedo modificar la distancia de la zancada. Las piernas muy rígidas y con dolores continuados en ambas. Ya he girado. Estoy en Príncipe de Vergara. He pasado el km41. No puedo acelerar, sigo al mismo ritmo. Trotando con el único objetivo de acabar.

Voy a entrar en el Retiro. Parece que ya acabo, pero que largo se hace el Paseo Fernán Núñez.



Está lloviendo. La gente anima. Voy a terminar. menuda paliza me he dado. Voy pensando en que hace 3 horas (cuando iba por el km7) no me hubiera imaginado acabando. Y ahora aquí estoy. He sufrido como un perro pero lo voy a conseguir.

Y entro en meta en 3h52´33´´ (a 5:31 min/km)



Estoy seguro de que tal y como me había preparado, si no llego a tener el parón de las dos últimas semanas y los problemas en el gemelo, hubiera estado por debajo de 3h40.

Pero hay que estar contento. He acabado otro más. He vuelto, después de cuatro años, a acabar otro Maratón.

Un "Finisher" otra vez...



Y a pesar de su dureza y de la climatología que no acompañó, que bonito es el ROCK&ROLL MADRID MARATHON




2 comentarios:

  1. No deberías pensar tanto en carrera. Yo soy más partidario de ir por sensaciones en las carreras largas y además sólo llevo pesto el Suunto con la hora. Nada de tiempos... Me deja alucinado que puedas recordar tantas cosas. Yo me ocupo de ir tomando sales, de ir bien hidratado y bien alimentado, no pienso nunca en las molestias....
    Enhorabuena por haber completado otro maratón más. Sin duda, y por la crónica, te lo has 'currado'. Nos vemos corriendo.

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  2. Otra Maratón a la saca y bien sufrido, te has cascado 35 km con un gemelo dando guerra.

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